Dulces sueños
Objetivos
- Llevarle el polvo onírico al médico de la peste de la torre abandonada.
- Usa la trampilla del laboratorio de alquimia para seguir a Albert.¡Tengo mis propios zombis personales!
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Diálogo

AlbertCof, cof.

GuardiánEntonces, ¿para qué se usaba el laboratorio de arriba?

GuardiánEntonces, ¿para qué se usaba este laboratorio?

AlbertSupongo que para hacer un mal uso de la alquimia por parte de los inquisidores... Cof, cof.

AlbertMmm... El polvo onírico suele ser de otro color.

GuardiánPues he seguido la receta al pie de la letra.

AlbertVamos a asegurarnos... Acompáñame.

GuardiánYa no queda gran cosa salvo esa mesa ahí en medio.

AlbertAh... Y, claro está, se dejaron también su valioso equipo.

AlbertEs una mesa de examen... Se usa para aprender cosas sobre objetos.

AlbertSe supone que ese conocimiento enriquece tu entendimiento del mundo... Cof, cof.

GuardiánUn momento... ¿Podría adquirir conocimiento a partir de cualquier objeto?

AlbertBueno, en tu caso, no te sabría decir... Pero, en general, sí. Incluso puede mostrarte algunas de las propiedades alquímicas de un objeto.

GuardiánTiene pinta de que es una mesa muy importante. Le daré mucho uso.

AlbertCómo no, ahora estas cosas os vienen ya dadas... Ojalá hubiese una mesa así cuando era joven y curioso.

GuardiánNo quiero que este tío tenga otra excusa para tratarme mal.

AlbertVeamos...

AlbertDónde lo he puesto...

GuardiánQué casa tan bonita tienes.

Albert¡Gracias!

AlbertAh, sí, cierto... Estaba equivocado, tenías razón.

AlbertEl polvo está bien.
El hada
Los zombis

Guardián¿Y cómo hago para invocar a un hada con esto?

AlbertEn este caso, has tenido suerte... Puedes mezclarlo todo en la cocina.

Guardián¿Basta... con mezclarlo? ¿Sin rituales antiguos ni palabras mágicas?

Guardián¿Eso son dos zombis?

AlbertSolo es un..., cof, cof..., hada común...

AlbertAh, bueno... Necesitas juntarlo todo con la pluma de la cola de un cometa...

GuardiánLa pluma de... ¡¿la cola de un cometa?!

AlbertSí. Hay un astrólogo en el puerto que tiene un montón.

AlbertY las vende a buen precio. Son muy populares entre los marineros; les encantan.

AlbertSí. ¿Se te ocurre otro modo de llamar a dos personas podridas que van dando tumbos por ahí embobados?

GuardiánNo..., pero parecen inofensivos.

AlbertSí. Inofensivos e inútiles. Aunque sirven para hacer tareas básicas.

AlbertPor desgracia, lo normal es que estorben más que otra cosa.

AlbertMira, puede que no tenga mucho sentido, pero... ¿por qué no te los llevas?

Guardián¿Para enterrarlos?

Albert¡No, hombre, no! Para que trabajen para ti.

GuardiánMmm... Dos pares de manos más. Me gusta. ¿Solo tienes dos?

GuardiánPero... los cometas son cuerpos celestes. No tienen plumas.

Albert¿Ah, sí? ¿Y, entonces, cómo es que él las vende?

GuardiánNo te falta razón...

GuardiánEstá claro que debo ir a ver a ese astrólogo.

GuardiánOtro motivo para abrirme paso hasta el puerto.

AlbertTambién deberías pasarte por esa habitación bloqueada que tienes junto a la morgue...

AlbertSegún parece, antaño los inquisidores andaban por ahí experimentando con la resurrección.

Guardián¿Te refieres a zombis?

AlbertTú... pásate por allí... Cof, cof.

AlbertSipi. Se los compré al astrólogo del puerto.

AlbertMe dijo que eran una reliquia y «muy exclusivos».
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