Ira y pereza
Objetivos
- Está pasando algo extraño. Visitar a Ágata y Herbert en el cruce.
- Llevarle una silla cómoda a Ágata, que está en el cruce.
- Pedirle a Ágata y Herbert que te ayuden a restaurar el portal. Viven en el cruce.Ágata y Herbert me ayudarán a restaurar el portal. Herbert ha aumentado el espacio de mi equipo defensivo y Ágata me dio su bendición.
- Pedirle a Ágata y Herbert que te ayuden a restaurar el portal. Viven en el cruce.Ágata y Herbert me ayudarán a restaurar el portal. Herbert ha aumentado el espacio de mi equipo defensivo y Ágata me dio su bendición.
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Silla cómodaMesa de carpintería II
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Diálogo

GuardiánHola... ¿Qué tal todo?

HerbertPues muy tranquilo..., aunque las piernas me responden cada vez peor.

MonjaNo te preocupes. Te conseguiremos una silla nueva, algo más cómodo...

GuardiánPuede que lo que necesites sea andar más.

HerbertPuede que tengas razón. Incluso me llegué a plantear el regresar a mi antiguo puesto... A tiempo parcial, eso sí.

MonjaMenuda tontería, en tu estado.

Monja¿Quieres que te deje hacer esas tonterías... y que luego le lleve tu cadáver al guardián?

HerbertNo, no, Ágata... Aún quedan muchísimos libros que me puedes leer.

MonjaEsa es la actitud correcta, Herbert. Y nuestro amigo el guardián seguro que nos ayuda de muy buen grado.

MonjaÉl puede prepararte la silla más cómoda del mundo, ¿a que sí?

GuardiánSí..., claro. No hay problema.
Necesito tu ayuda.
Necesito tu ayuda.
Silla cómoda.

GuardiánAquí está, la silla más cómoda que he podido idear.

MonjaDale las gracias, Herbert.

HerbertSí, sí, por supuesto... ¡Gracias, guardián!

GuardiánSé que por fin has encontrado algo de paz.

GuardiánYa has disputado suficientes batallas en tu vida.

GuardiánPero, si no me ayudas a salvar el mundo, podría haber sido todo en vano.

MonjaSé que no es suficiente con mis oraciones... ¡Tendré que enseñarle a Herbert cómo se reza en condiciones!

GuardiánPuede que las oraciones ayuden..., pero esto es algo mucho más grande. Están en peligro los propios cimientos del mundo.

GuardiánY yo soy el único que puede salvarlo..., con tu ayuda, claro está.

HerbertAh, ya veo de qué va esto. Está ensayando la parte dramática de su trilogía.

MonjaHe de reconocer que no lo hace nada mal. Tiene un tono muy heroico.

GuardiánNo, esto va en serio. Tengo que completar el portal mágico, detener a los zombis y ayudar a la Vieja Deidad.

MonjaDebería darte vergüenza... Eso son todo viejas creencias y supersticiones.

HerbertOye, Ágata...., lo cierto es que el guardián se ha ganado mi confianza.

GuardiánNo os costará mucho comprobar que es todo cierto... Y, si me ayudáis, podréis pedirle un deseo al portal cada uno.

MonjaYa tenemos todo cuanto necesitamos..., pero Herbert tiene razón. Te has ganado nuestra confianza, así que te ayudaremos.

Herbert¿Qué tenemos que hacer?

GuardiánEstar a mi lado cuanto reúna todos los fragmentos del portal.

GuardiánLos volveré a montar en la casa del astrólogo, junto al puerto.

HerbertNo me cae demasiado bien ese tipo..., pero allí estaremos.

GuardiánGracias. El problema es que el último fragmento está en el palacio... y que tengo que abrirme paso a la fuerza hasta allí.

GuardiánCon toda la fe y las bendiciones del mundo..., además de mi ejército..., aún necesitaré vuestra ayuda para tener éxito.

MonjaPero ¿en qué va a poder ayudar una vieja monja?

HerbertMmm... Seguro que el antiguo jefe de la guardia podrá hacer algo.

HerbertVoy a hablar con el intendente. Seguro que consigue algo de espacio extra para tu equipo defensivo.

HerbertY los mercenarios me deben un favor... Podrás utilizarlos en esta batalla.

MonjaLo único que puedo ofrecerte es mi bendición, guardián.

GuardiánGracias... Significa mucho para mí.

Herbert¿Seguro que no necesitas nada?

MonjaNo, tú siéntate y relájate. Aquí estás a salvo..., no te canses.

MonjaNo tardaré en volver para seguir leyéndote.

HerbertMe parece un gran plan. Mientras tanto, puede que me dé un paseíto... Iré a visitar a mis viejos guardias.

MonjaNi hablar del peluquín. Son muy mala influencia para ti.

HerbertAhora llevo una vida mucho más tranquila. Empiezo a pensar que me estás sobreprotegiendo un poco de más...

MonjaEs que no quiero perderte, Herbert. Ya he perdido demasiado.

MonjaVenga, relájate y piensa en la próxima historia que me vas a contar.

MonjaEl dispositivo del guardián se encargará de escribirla.

MonjaCon eso, conservaré un pedacito de ti para siempre.

HerbertVale, Ágata... No me gustaría fallarte.
¿Una pesadilla, guardián?

GuardiánSí..., y de las desagradables. Era un sueño perturbador protagonizado por mis amigos.
Puede que vaya siendo hora de que les ayudes.